Las Vacunas y el Autismo: ¿Quién Tiene la Razón?

 

por Dra. Ada Ortiz

En los 7 años que llevo utilizando en pacientes con autismo el método biomédico – el cual aprendí en el curso para médicos de Great Plains Laboratories de William Shaw, Ph.D., y DAN! del Autism Researh Institute (ARI) – encontré que un 90 a 95 por ciento de los padres vieron el cambio más notable en el déficit de atención, hiperactividad y pérdida del habla del niño luego de transcurrir de uno a dos años de vida. Esto coincide con la primera exposición a las vacunas de virus vivos al paciente. Solo un 5 por ciento tienen síntomas más temprano y tienden a ser de causal genético. Por eso la proporción 1:4 es más común en varones.
¿Es esto evidencia de que las vacunas son el único causante de autismo? ¡No! Es evidencia de que es el gatillo principal. Ya el paciente estaba afectado por varios problemas (tóxicos), pero esta vacuna viva marcó sus vidas. ¿Por qué?
En el 2000, la Dra. Mary Megson, FAAP y pediatra de neurodesarrollo, fue a la legislatura de los Estados Unidos para informar que ella entendía que las vacunas de virus vivos (MMR; sarampión especialmente) causaban pérdida del filamento por auto anticuerpos, que la vacuna causaba daño al intestino (colon permeable / ‘leaky gut’) y daño a la barrera encefálica del cerebro (BBB / ‘leaky brain’) permitiendo la entrada de los auto anticuerpos y virus al cerebro. Esto causa autismo, pero la Dra. Megson fue ignorada.
Por su parte, el legislador Dan Burton, de Illinois, hizo una conferencia de prensa para informar en el Congreso de los Estados Unidos que su nieto recibió 9 vacunas el mismo día y se hizo autista severo. Presentó el asunto en vídeo y aclara que el mercurio (tóxico) no se permite en alimentos ni medicinas ¡pero sí en las amalgamas de plata de los dientes y en las vacunas para niños y adultos!
Otro caso similar es el del Dr. Jerry Karzinel, quien en el 2004 vacunó a su hijo a los 14 meses con MMR y se hizo autista severo en 2 meses, lo cual lo llevó a escribir un libro sobre el método biomédico que curó a su hijo y al de Jenny McCarthy. Comenta que él culpa a la vacuna de MMR por causar la epidemia actual de autismo.
La Dra. Stephani Cave escribió el libro What Your Doctor Is Not Telling You About Vaccines y recomienda un protocolo menos violento para evitar el autismo. El Dr. Eisenstein, de Illinois, autor del libro Educate Before You Vaccinate, tiene en Cooks County, Illinois, cero vacunas en 30,000 niños y ¡¡¡cero autismo!!!
Así mismo, la Dra. Martha Herber, neuróloga pediátrica de Harvard y autora del libro The Autism Revolution 2012, plantea que el autismo es una inflamación cerebral por toxinas, infecciones y falta de nutrición. Su encuentro con el autismo comenzó en el 2005 planteando que los niños con autismo tienen los cerebros más grandes y pesados en MRI; el autismo no es mental ni propiamente genético sino por problemas tóxicos, auto inmunes y de baja inmunidad. Por tanto, el niño se puede tratar y recuperar quitando el desorden que está afectando el cerebro.
Evidencia adicional es arrojada por Diana Vargas, M.D. Ph.D. (con el Dr. Pardo), de John Hopkins, quien hizo publicaciones en el 2004 – 2005 sobre autismo. Esta alega que el autismo es una neuroinflamación con activación microglia que causa una inflamación en el cerebro con áreas de falta de mielina y vasculitis [tengo las fotos en mi oficina]. Ella tuvo la oportunidad de hacer autopsias a 11 niños que tenían autismo y ese fue su hallazgo. El mismo fue publicado en el Annals of Neurology Journal. Las microglias son células del cerebro que cuidan la mielina y alimentan las neuronas; al activarse se convierten en macrófagos; las abandonan para ir a defenderlas de invasores. Esto se puede revertir con tratamiento específico.
El MIND Institute de la Universidad de California, especialistas en neurodesarrollo, encontró que 70 por ciento de los pacientes con autismo tienen problemas de baja inmunidad (múltiples infecciones, entre otros).
Una aportación significativa fue hecha por el Dr. Mario Cappechi , genetista, premio Nobel de Ciencia 2007, al probar que las enfermedades de comportamiento llamadas mentales realmente tienen activación microglial. En su tesis probó que curó los ratones, ya que encontró en las autopsias activación microglial cerebral y tricotilomania y los trató con trasplantes de médula ósea. Así se prueba que estas enfermedades son por problemas de inmunidad. Esto cambió la definición de enfermedades mentales, como OCD (obsesivo / compulsivo), entre otras, de  mental a inmunológicas. Juan Rodríguez, de www.stopcallingitautism.com, sanó a su hijo Daniel con autismo severo luego de encontrar que tenía un SPECT Scan del cerebro positivo para activación microglial e hipoperfusión del lóbulo temporal, tratando su activación microglial y su baja inmunidad…¡Tenía IgG de HHV6 en 1/640!) y el paciente se curó totalmente. Así que, el autismo es curable.
La Dra. Bernadine Healy, directora del NIH (National Institute of Health), al terminar su cargo, comentó en entrevista que no encuentra que se hicieran estudios sobre las causas del autismo que fueran válidos por esta agencia de gobierno para descartar la queja de los padres de niños autistas.
Luego de vacunar a su hijo y hacerlo autista, J. Kartzinel con J. Bradstreet (que tiene un hijo autista) hicieron a 3 pacientes autistas de su oficina con historial de deterioro por MMR un espinal y encontraron el antígeno de la vacuna de sarampión en el líquido cefalorraquídeo (CFS) y publicaron ese hallazgo en el Journal of Surgery en 2004.
Si las vacunas no hacen ningún daño, ¿por qué hay que firmar un permiso para que se las administren, y por la ley del 1986 no se puede demandar ni al médico, ni al Gobierno, ni a las farmacéuticas? Hay que ir a corte y, sin embargo, el Vaccine Compensation Program ha dado billones por daño ocasionado por vacunas a pacientes. Recomiendo que vea el vídeo en YouTube de la Dra. Sarah Bridges, compensada con millones por daños causados por vacunas a su hijo a los 4 meses de edad. Ella fue el año pasado a la legislatura de Estados Unidos y a la prensa sin ningún resultado positivo. Bridges comenta que sí hay una relación entre vacunas y autismo… su hijo y muchos compensados son la evidencia.
Yo auspicié en la legislatura el proyecto 1901 de la Cámara de Representantes para examinar si el protocolo actual recomendado por AAP era el causante de la epidemia de autismo para revisarlo, no suspenderlo, El mismo fue archivado sin darle importancia.
Así que, siendo los niños autistas sensitivos a virus vivos por razones tóxicas que causan activación microglial, NO son candidatos para vacunas de virus vivos que se ponen al año de edad por el protocolo de AAP obligatoriamente sin modificar; así dice el Red Book de vacunas en la página 72. Si se sabe que está inmunocomprometido o no se sabe su estado inmune, las vacunas de virus vivos no se pueden administrar porque posiblemente causarían la misma enfermedad que la vacuna. En los centros de vacunación y oficinas médicas no hacen las pruebas, asumen que todo está bien.

¿Cuál es mi posición en todo esto?
No es verdad que no hay evidencia. ¿Se debe entonces parar de vacunar? No, pero se debe modificar el protocolo. A la luz de los tóxicos ambientales, radiación electromagnética exorbitante, pesticidas (que se reciben intrauterino; 200 son tóxicos al cerebro) y a que ya no son 10 vacunas como en 1980, sino 36 al año y medio, y peor aún, sin evaluar el sistema inmune. Vacunar hoy día es diferente. Entiendo que se debe hacer un programa más lento y solo para las enfermedades serias en lo que el niño alcanza los 5 años.
Lo peor es que la vacuna de Hepatitis B, aún sin ser la madre positiva en pruebas de embarazo, se pone como requisito al nacer. Sin embargo, en Europa se pone en la adolescencia ya que el contagio es por sexo, drogas o contaminación de sangre… lo cual es más lógico. En adultos la vacuna puede causar vasculitis y esclerosis múltiple, ambas enfermedades serias. Conozco a una mujer que estuvo varios meses en silla de rueda luego de vacunarse con Hepatitis B en su adultez.

¿Cómo pueden sentirse cómodos al poner vacunas a todos los recién nacidos?
He entrevistado a varios inmunólogos y no saben por qué se recomienda al nacer, se supone que todos nacen  inmunodeficientes los primeros meses. Además, la vacuna de influenza, que tiene aluminio y mercurio, que son tóxicos a todas las células, incluyendo el cerebro, ¿piensan recomendarla en bebes y niños? Conozco a un niño que luego de la H1N1, dejó de hablar y todavía no habla ¡en el 2012!
No hay dudas que poner muchas vacunas a la vez no es lógico ni médicamente sano. Vi a dos niños, además del nieto del legislador Burton, víctimas de 9 vacunas a la misma vez ¡y los tres son autistas severos! Las madres van a los centros de vacunación para cumplir con los requisitos de los centros de cuido y escolares, y les dicen que las tienen todas atrasadas ¡y se las ponen todas el mismo día! Ningún inmunólogo lo permitiría y mucho menos a sus propios hijos.
En 1980 había 10 vacunas y el autismo era 1 de cada 1000; hoy hay sobre 37 antes de los dos años y estamos en 1 de cada 60. Y eso que sacan de las estadísticas a los niños con déficit de atención por no ser autistas, pero el Dr. Phillip Demio, presidente de Autism and Asperger Association de 50 estados, pone en ASD (Autism Spectrum Disorder) a los niños con ADHD, ADD, PDD. No están incluidos, claro, al sacarlos hay menos afectados ¿no? Así que, sabiendo que el autismo es una condición neuroinmune, ¿dónde quedan los medicamentos de problemas como esquizofrenia mental en el tratamiento de autismo? Al fin y al cabo se supone que la Academia de Pediatría proteja a los niños y las estadísticas del Departamento de Salud de Estados Unidos son 1 de cada 57 varones en 2010 en estados Unidos; 1 de cada 60 en Puerto Rico en 2012; 1 de cada 39 en Korea en 2012. Ya es una epidemia preocupante, ¿no? ¿Se pudo haber evitado? En 1980 cuando había solo 10 vacunas era sólo 1 de cada 10,000.
La Alianza de Autismo logró que se clasificara el autismo como catastrófico para la reforma Mi Salud sin imaginarse que se iban a asignar los fondos de autismo a APS como enfermedad mental y/o genética. Los problemas del metabolismo de las grasas en autismo no son genéticos sino tóxicos. Solo un 5 por ciento de los autistas lo son por causa genética y todos los genéticos, como REtt’S y fragile X tienen retardo mental.
El autista tratado a tiempo sale de la condición. Ellos son realmente bien inteligentes, en especial en algunas áreas como matemáticas. Observe a Einstein, Van Gogh y Picasso que tuvieron Asperger y fueron brillantes. Esta es mi experiencia en mi oficina: el autismo es tratable y recuperable sin drogas

Dra. Ada Ortiz Santiago es Pediatra Board Certified y Médico DAN!  Certificada por el Autism Research Institute. Licenciada en Naturopatía y Acupuntura. Es directora del Centro de Autismo y Déficit de Atención ubicado en el HIMA Plaza 1 Suite 710 en Caguas. Contáctela en el 787-961-4630.

Orientación de Vacunas

Con la obligación de vacunas por las escuelas y cuidos por orden del gobierno tanto aquí como en los Estados Unidos, surge la controversia de qué hacer, cuántas y cómo. Ya muchos pediatras se han desligado de las vacunaciones entregándoles el poder a los centros de vacunación que no tienen supervisión médica en la toma de decisiones. Estos siguen un protocolo escrito: aunque tengan meses de atraso, aunque estén enfermos si no tienen fiebre, aunque sean prematuros. Si no se las ponen todas, no se les llena el documento requisito para asistir. Ningún inmunólogo que he consultado recomienda poner todas las vacunas a la misma vez por la única razón de que esté atrasado en el protocolo.

¿Hay alguna relación de vacunas con el autismo u otras enfermedades degenerativas? ¡Sí! Las enfermedades infecciosas han bajado drásticamente en los últimos años, pero han aumentado vertiginosamente enfermedades degenerativas como el autismo, Alzheimer, Parkinson, esclerosis múltiple y fibromialgia, entre otras. Pero cada cual toma la decisión; puede optar por:
• Protocolo regular de AAP
•  Afidávit de abogado de exoneración de vacunas
•  Carta de exoneración de vacunas por salud de su médico de cabecera
• Protocolo de CAVE
Ahora bien, no fomento el no vacunar, sino en cambiar los protocolos de vacunación actuales. Por ejemplo, en Europa se ponen 18, y aquí son sobre 36 antes de los 3 años. En estudios recientes, los monos vacunados al nacer con Hepatitis B no pueden lactar por tres días y los vacunados con el protocolo de vacunas actual desarrollan rasgos autistas. La Dra. Stephanie Cave ofrece un protocolo suave de vacunación eliminando vacunas de organismos cuya enfermedad no es mortal.

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